
Richard Ashcroft nació en Wigan, Inglaterra, el 11 de septiembre de 1971. Fue hijo primerizo, seguido por dos hermanas, Victoria y Laura. Durante sus primeros diez años, Ashcroft padeció constantes visitas al médico, con una variedad de dolencias debido a su delgado cuerpo.
A la edad de once años, Ashcroft perdió a su padre. Este evento tuvo un enorme y duradero efecto en sus años formativos, desarrollando una personalidad seria en relación a su edad. En entrevistas sobre su niñez ha dicho que “otros niños jugaban con sus muñecos de acción cuando yo solo cuestionaba la vida y sociedad”. Su desinterés general en las clases lo volvió un alumno impopular con los maestros.
Ashcroft encontró su escape de la escuela en el fútbol. A la edad de trece años era uno de los mejores en el equipo de la escuela. A sus quince años comenzó a asistir a la Escuela de Soccer Bobby Charlton. Desafortunadamente, Ashcroft tenía boca para combinar con su ego en expansión, que resultó en una nariz rota cuatro veces.
Mientras Ashcroft estaba perdiendo entusiasmo por el fútbol y sufría de sus dolidas rodillas, el deporte fue reemplazado por otra obsesión: La música. En una entrevista comentó que "siempre fue una persona depresiva, y que la música lo ayudó a sobrellevar este problema".
Decidió entonces que el primer movimiento sería decirle a su maestro de carrera, quien escuchó con resignación antes de enviarlo a los balnearios locales a trabajar como guardavidas por un par de semanas. Pero en lugar de salvar vidas, Ashcroft tenía que limpiar los excusados.
Esta experiencia de trabajo solo lo hizo acercarse más a la música, aunque no podía ni siquiera tocar una nota en ese momento. Se rebeló en una personalidad de pseudo pop-star, con cambios de cortes de cabello en pocas semanas, con la complicidad de su madre estilista.
En una oportunidad, cuando estaba en un examen de
filosofía y
religión, Ashcroft se aburrió del examen y simplemente se salió porque el clima estaba soleado afuera. También tomando los mencionados exámenes estaban dos amigos de la escuela: Simon Jones y Pete Salisbury. Inspirados en la arrogancia de Ashcroft y su entusiasmo por la
música, Jones empezó a tocar la
guitarra